quinta-feira, outubro 20, 2011

O mistério da mãe - Sobre Melancolia




O mistério da mãe - Caderno 3 - Diário do Nordeste

The doctor is IN


“Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra”






OK, sou psicanalista, mas sei por experiência própria que uma depressão, ou mesmo negatividade- generalizando- pode fazer na vida das pessoas. Continuo achando que não basta respirar, é preciso mudar internamente e isso só se faz com desejo e psicanálise- no meu ponto de vista, claro rs.

Não sou fã do 'Segredo', confesso que não vi- achei chatíssimo e desisti no início, mas acredito que é possível, sim, viver melhor se esperarmos que a vida possa ser melhor.
Dizemos- os psicanalistas- que é preciso ter cuidado com nosso desejo, ele pode ser realizado.

Eu li desejo e inconsciente onde dizia coração no texto abaixo.:)

Para traduzir: entre no site que tem ai do ladinho.


Entrevista com Mario Alonso Puig, cirurgião.


“Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra”

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios;
ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en
gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. “Hoy
sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión
tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro.

La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el
pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde
valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y
tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico,
que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere
sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños.
Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid.
Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se
puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas.

-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que
confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar
por su trayectoria.

-¿Psiconeuroinmunobiología?
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el
pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano.
Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la
palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha
sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y
producir cambios físicos muy profundos.

-¿De qué se trata?
-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un
pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación
delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio
permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del
cerebro y en la constelación hormonal.

-¿Qué tipo de cambios?
-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del
aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad
intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro
más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de
sabios?
-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la
respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir
cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la
serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales
entre los dos hemisferios.

-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos
están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen
que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es
más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la
respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

-¿Dice que no hay que ser razonable?
-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor,
estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero
cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza,
aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el
cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba
mostrando.

-Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos
como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una
interpretación de la realidad.
 
-Más recursos…

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar
con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que
decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva,
específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron
remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los
circuitos que les generaban estas enfermedades.

-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una
frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era
metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo
propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

-¿Seguro que no exagera?
-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras
emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del
observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo
que es, vemos el mundo que somos.

-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden
activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las
hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han
demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía
interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario
pueden reducirse un 80%.

-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se
transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de
Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del
impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la
seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para
crecer hay que salir de esa zona.

-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el
inconsciente.
-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando.
Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya
espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay
automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el
entrenamiento de la mente.

-Deme alguna pista.
-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su
propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos
alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la
conciencia.

-Ver lo que hay y aceptarlo.
-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos
cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la
transformación.

Sin fe en uno mismo hay temor,
el temor produce violencia,
la violencia produce destrucción,
por eso, la fe interna supera la destrucción.

Ver en :
http://www.youtube.com/watch?v=kHyi6sQ3Oo4 -

Copiei do Blog do DeRose.

quinta-feira, outubro 06, 2011

O sentido da vida faz falta? por Contardo Calligaris






O sentido faz falta?



A gente procura um sentido para a vida somente quando o cotidiano perde sua graça e seu encanto



É uma queixa frequente: o mundo e a vida fazem pouco sentido -muito menos sentido do que antigamente, completam os saudosistas. Nas famílias, às vezes, essa queixa produz uma espécie de pingue-pongue. Os pais acham que os filhos adolescentes vivem por inércia, sem rumo e projeto: "Eles não estão a fim de nada que preste, não têm uma causa, uma visão de futuro".
Os filhos, confrontados com essa preocupação dos pais, declaram que, se precisassem mesmo de um sentido para viver, certamente não é com os pais que eles o aprenderiam: "Mas qual sentido gostariam que eu escolhesse para minha vida, se a vida deles não tem nenhum?". Nesse diálogo, o sentido parece ser sempre o que falta na vida dos outros que criticamos.
Também existem indivíduos (adolescentes e adultos) que se queixam da falta de sentido em sua própria vida: "Viver para quê? Todo o mundo vai morrer de qualquer jeito; que sentido tem?".
Geralmente, ao procurar responder a essas constatações desconsoladas, amigos, parentes e terapeutas agem como os pais que mencionei antes: querem injetar uma causa, uma visão de futuro na vida de quem lhes parece ter perdido o rumo "necessário" para viver.
Agora, eu não estou convencido de que, para viver, seja necessário que a vida tenha um sentido. Quando alguém se queixa de que sua vida é sem sentido, não tento interessá-lo em grandes razões para viver. Prefiro perguntar (para ele e para mim mesmo) de onde surge tamanha necessidade de um sentido. É curioso que, para alguns, a existência precise de uma justificação, de uma razão, de uma causa, de uma visão de futuro.
Em regra, essa necessidade de justificar a vida se impõe quando a própria vida não se basta mais. Ou seja, é quando os gestos cotidianos perdem sua graça que surge a obrigação de fundamentar a vida por outra coisa do que ela mesma.
Nota clínica: a depressão não é o mal de quem teria perdido (ou nunca achado) uma grande razão para viver. Depressão é ter perdido (ou nunca encontrado) o encanto do cotidiano. Por consequência, tentar "curar" a depressão de um adolescente propondo-lhe militância política ou fé religiosa é nocivo: se a gente conseguir capturá-lo num grande projeto, esse mesmo projeto o afastará ainda mais da trivialidade do dia a dia, cujo encanto ele perdeu.
Resumindo, quando alguém se queixa de que a vida não tem sentido, o problema não é ajudá-lo a encontrar o tal sentido da vida, mas ajudá-lo a descobrir que a vida se justifica por si só, que ela pode ser seu próprio sentido.
A cultura moderna poderia ser dividida em dois grandes blocos (que não coincidem com as tradicionais divisões de esquerda vs. direita etc.): os que pensam que o sentido da vida não está na própria experiência de viver (mas na espera de um além, num projeto histórico etc.), e os que pensam que a experiência de viver, por mais transitória que seja, é todo o sentido do qual precisamos (nota: a psicanálise, inesperadamente, está nesse segundo grupo, por constatar que a gente sofre mais frequente e gravemente pelo excesso do que pela falta de um sentido).
Alguém dirá que, com o declínio das utopias políticas e algum avanço (talvez) do pensamento laico, o sentido da vida está em baixa. Em suma, eu estaria chutando um cachorro morto.
Não concordo: talvez a própria crise das utopias e de algumas religiões instituídas esteja reavivando uma espiritualidade que tenta sacralizar o mundo, prometendo, no mínimo, sentidos ocultos.
O esoterismo "new age" nos garante que a vida tem um sentido misterioso, que a gente nem precisa saber qual é. Melhor assim, não é? Acabo de ler um breve (e delicioso) ensaio do filósofo italiano Giorgio Agamben, "La Ragazza Indicibile" (a moça indizível, Electa, 2010). Agambem (retomando um ensaio de Jung e Kerényi, de 1941, sobre Koré, a moça sagrada -Perséfone na mitologia clássica) mostra que os mistérios de Eleusis (que são os grandes ascendentes do esoterismo ocidental) de fato não revelavam nenhum grande sentido escondido das coisas e da vida -a não ser talvez o sentido de uma risada diante do pouco sentido do mundo.
Ele conclui com a ideia de que podemos e talvez devamos "viver a vida como uma iniciação. Mas uma iniciação ao quê? Não a uma doutrina, mas à própria vida e à sua ausência de mistério".

domingo, setembro 18, 2011

As cartas inéditas de Freud para Martha





As cartas inéditas de Freud e de sua mulher - Jornal Opção


De Freud para Martha

Teatrinho de máscaras

7.8.1882

Amada pequena menina,

Os astrônomos afirmam que as estrelas que hoje vemos reluzir começaram a arder há centenas de milhares de anos e talvez hoje estejam se extinguindo. Tal é a dimensão de distância que nos separa delas, até mesmo para um raio de luz que, sem se cansar, percorre mais de 40.000 milhas em um segundo.


Sempre foi difícil para mim imaginar isso, mas agora posso fazê-lo com facilidade quando penso como você sorri diante de minhas cartas cordiais, enquanto minha alma sofre com dúvidas e preocupações, e quando penso como você se aborrece com a minha dureza e a minha desconfiança, enquanto uma medida de ternura, que luta em vão para se expressar, me preenche.


Há dois caminhos para evitar esta incongruência. O primeiro seria me abster de relatar uma atmosfera que supostamente não vai duram nem uma semana. O outro seria fazê-lo mantendo um olhar sereno, acima do teatrinho de mascares que a vida vai encenando conosco.


Desprezamos o primeiro caminho, o caminho da preservação, porque ele pode acabar levando ao estranhamento. Por isso, somos obrigados a fazer aquilo que o segundo caminho nos recomenda.


Imagine que cada duas horas dos quatro dias que se passam entre a minha pergunta e a sua resposta – não, mais 64 das 96 horas – estendessem a tal ponto por meio de pensamentos confusos a respeito de você que a pobre pessoa por fim não fosse mais capaz de distinguir esse intervalo de tempo de um mês ou de um ano.


Imagine quão vazios e, consequentemente, quão breves pareceriam os milênios durante os quais não pensamos em nada, e então você será forçada a admitir que o atraso dos acontecimentos que interessam ao astrônomo não será maior do que aquele que nós dois somos forçados a suportar por causa de seu veraneio em Wandsbeck.


O que nós, ligados de maneira tão íntima e tão insolúvel, teremos que fazer quando acontecer entre nós algo como aquilo que constituía o conteúdo de minhas últimas cartas. Se eu não estiver fisicamente exausto, vou empurrar para um segundo plano as poucas lembranças incômodas associadas aos meus esforços por você e me alegrar pensando em tudo de bom e de belo que vi em você, e em todos os sacrifícios que você fez por mim até hoje.


Você vai habituar-se a continuar amando o pobre homem, apesar de sua antipatia, de seus maus humores esporádicos e de seus julgamentos equivocados, e continuaremos a caminhar juntos alegremente. Se não me engano, hoje efetivamente você não é capaz de dedicar a mim todo o seu amor sem alguma dificuldade, e à custa de autocontrole – e eu só serei capaz de sorrir, ciente de minha vitória, quando você finalmente se tornar minha, seguindo o curso inevitável da natureza, como eu pretendia desde o começo.


Por isso alegre-se, amada Marthinha, o tempo há de chegar – se é que ainda não chegou – no qual tudo aquilo a que um dia você concedeu uma parte de sua estima se tornará uma sombra que não vai perturbá-la mas do que a mim mesmo.


Em breve, terei que retomar meu trabalho, que por meio de um hábito seguido com pontualidade primeiro se torna suportável e depois pode tornar-se estimado. Tenho diante de outros principiantes a vantagem de uma maturidade maior, e de maior consideração por parte dos superiores. Atualmente falta-me a confiança que vem de habilidades conquistadas pelo hábito constante, porém não me faltam conhecimentos teóricos nem a capacidade de observar o corpo humano como um simples objeto, sem me intimidar com as dores dos pacientes.


Durante os poucos dias nos quais me dediquei à cirurgia, realizei algumas pequenas operações com o bisturi, coloquei algumas ataduras com gesso e, por duas vezes, conduzi a anestesia de pacientes por meio de clorofórmio.


Das atividades que realizei, está última é certamente a mais desagradável, pois a morte súbita durante a anestesia por clorofórmio, esse acontecimento temido por todos e incontrolável, faz com que o médico fique em estado permanente de excitação nervosa.


No quarto que me foi designado encontra-se também um menino pobre e perdido, cuja perna precisa ser diariamente lavado com o maior cuidado antes que seja trocado seu curativo, e eu não escapo dessa atividade desagradável e de pouco sucesso.


Os próximos três meses no departamento de cirurgia certamente vão melhorar visivelmente minha habilidades e, se alguma vez eu tiver de retirar do mais lindo dos olhos um grãozinho de poeira, as dores que a querida menina terá de enfrentar nessa grande operação serão muito mais suaves.


Sorte de quem puder em breve ver estes olhos lindos reluzindo de amor! Agora infelizmente Eli está tão apaixonado por Fritz que ele também não consegue largar de Martha e esse novo amor me custa tanto sofrimento quanto o anterior.


Um consolo são agora as três irmãs iniciadas, que sempre conversam, e com as quais pode-se falar de Martha, e que me parecem melhores e mais maduras, como se entendessem como a nossa vida mudou.


Elas também contam algumas coisas com as quais se poderia provocar a Marthinha num momento alegre, por exemplo como ela nos criticou uma vez na casa dos Weiss, e eu sou obrigado a rir quando me lembro quanto ele foi castigada por isso.


Amanhã voltarei a escrever uma cartinha, o dia de hoje é tão irritante e perturbador. Vamos fazer com que passe depressa, para dar lugar a um outro, melhor.


Com cordiais saudações à única e querida menina amada,

Teu Sigmund

De Martha para Freud
O amor encarnado
30.8.1882
10h45 da noite


As profundezas da minha alma percorre, como silenciosa prece noturna, um doce pensar em ti...

Leiam mais no site.

quarta-feira, agosto 31, 2011

Um Narciso moderno



Doll Face - YouTube

Vídeo que impressiona, assusta. Pois é, Narciso não precisa mais de lago para se afogar- como alguém disse.

domingo, agosto 28, 2011

Joyce McDougall (1920-2011)

 
 
 
Joyce McDougall (1920-2011) 

"Mondialement connue, la psychanalyste Joyce McDougall est morte à Londres le mercredi 24 août des suites d’une pneumonie. Elle était née en Nouvelle Zélande le 26 avril 1920 et avait reçu sa formation clinique à Londres, où elle fut très proche de Donald Woods Winnicott, avant de s’installer en France, en 1952, et de devenir membre de la Société psychanalytique de Paris (SPP)."
 Via Elisabeth Roudinesco

quinta-feira, agosto 18, 2011

Freud descobre o Brasil






Ah! este Freud era admirável! Dr Marcondes foi psicanalista do meu analista Lourival Coimbra- já falecido. Tanto um quanto o outro, Marcondes e Coimbra, eram originais. Aprendi muito com o Coimbra, foi o meu mestre. Mostrou que é possível ser psicanalista sem ser cópia de outros modelos- está cheio de analistas mascarados- enformados- que copiam os seus analistas. É um defeito da "Formação analítica" rs

Leiam aqui: Freud descobre o Brasil | questões manuscritas | Blogs [revista piauí]

domingo, julho 24, 2011

Crônica da morte anunciada- Amy Winehouse


Esta foto mostra fragilidade- abandono e a exposição de sua vida.


Vale a pena ler:

Folha.com - Ilustrada - Nina Lemos: Amy Winehouse, a cabra marcada para morrer - 23/07/2011.

Penso o mesmo. A morte era anunciada. Morbidamente esperada. O banquete está servido. Me dói isso tudo.
Pensei ontem que, felizmente, não vemos muitas histórias com fins trágicos aqui no Brasil- nós temos muitos viciados e acho que sei o porquê: somos um povo mais amoroso. Uma família que tenha alguém nesta situação faz algo: leva para o centro espírita, para Igrejas, médicos... as mães se desesperam... Onde estavam os pais desta jovem?
O tipo de droga mais consumido aqui é a maconha e depois a cocaína, senão me engano. Heroína, felizmente, não tanto- agora o crack veio com força total e e arrasador.
Quantos talentos foram destruídos por esta droga desde o século passado- é só lembrar os cantores de jazz ...
Toda droga, ( incluindo álcool), é uma droga e mata.

sábado, julho 23, 2011

O neto do Freud





Vejam mais aqui: Lucian Freud. Tres cuadros · ELPAÍS.com

Acho interessante o neto de Freud- aquele que descortinou nossa alma e mostrou a nosso lado sombrio.
Lucian Freud desnuda nosso corpo e o século XX.

quarta-feira, julho 20, 2011

Sigmund Freud: Conflict & Culture




Um pouco sobre Freud para quem se interessa. Este site é muito legal.

Aqui: From the Individual to Society -- Sigmund Freud: Conflict & Culture (Library of Congress Exhibition)
  

Copiei este início. Há muito mais lá.

 

SECTION ONE


Formative Years

"Sigismund Schlomo Freud was born on May 6, 1856, in the small town of Freiberg, now part of the Czech Republic. In 1860 the family settled in Vienna where Sigmund, as he came to call himself, received an education emphasizing classical literature and philosophy -- an education that would serve him well in developing his theories and conveying them to a wide audience. The cultural ferment, ethnic tensions, and class conflicts of fin-de-siècle Vienna were part of Freud's daily existence. The city was a hothouse for radical innovations in politics, philosophy, the arts, and sciences. Freud chose early to concentrate on research in neurology, a field in which the frontiers of knowledge were changing dramatically. Financial concerns eventually led him to pursue clinical work with patients. His analyses of patients and of himself became the chief sources for his professional writings."

terça-feira, julho 19, 2011

O mundo hoje- homofobia







Leiam aqui: Pai e filho são confundidos com casal gay e agredidos por grupo em São João da Boa Vista, SP - O Globo

Chocante! Absurdo! Onde vamos parar? Precisamos todos dar um basta nisto. É intolerável
este tipo de violência. Viveremos agora reféns de sujeitos agressivos e doentes? Só seres doentes são capazes de tal violência!
O afeto entre pessoas do mesmo gênero, sejam amantes, amigos, parentes, precisa ser respeitado.
O outro precisa ser respeitado.
Ontem vi na TV. que colocaram fogo num homem que vivia nas ruas no Rio de Janeiro- isso é de uma brutalidade e desumanidade tal que chocam e entristecem.

quinta-feira, julho 14, 2011

Mais sobre desejos, por Contardo Calligaris





Vale a pena ler os artigos do Contardo sobre desejo. Ai estão para vocês:



Contardo Calligaris - Volta da Flip


Qualquer escolha significa desistir de desejos nossos aos quais preferimos outros, também nossos



Na coluna da semana passada, escrevi sobre a facilidade com a qual desistimos de nossos desejos e, com isso, às vezes, passamos décadas pensando em outras vidas, que poderiam ter sido as nossas se tivéssemos tido a ousadia de correr atrás do que queremos.

A coluna terminava com uma exortação à coragem de agir e com uma explicação possível: desistimos para evitar a dor de fracassar. Pensar que nem tentamos conseguir o que tanto desejávamos seria menos doloroso do que constatar que tentamos e não conseguimos. A desistência seria mais suportável do que o eventual malogro.

Numerosos leitores me escreveram, evocando (e lamentando) alguma desistência passada. O que não é surpreendente: somos quase todos assombrados pela sensação ou pela lembrança de ter desistido (na escolha de uma profissão, de um amor ou de um casal).

A razão é aparentemente simples. Faz dois séculos que nossa origem não determina nosso destino. Não seremos marceneiros só porque esse foi o ofício de nosso pai e avô. Não nos casaremos por tradição nem segundo a escolha das famílias. Escolheremos sempre por gosto ou por amor. Ou seja, temos a incrível pretensão de viver segundo nosso desejo.

E aqui a coisa se complica, porque, neste mundo sem castas fechadas e com poucas fronteiras, as possibilidades são muitas e, talvez por isso mesmo, os desejos que nos animam são variados e, frequentemente, estão em conflito entre si.

Ou seja, escolhemos entre caminhos diferentes, oferecidos pelas circunstâncias da vida, e também entre desejos que são todos nossos. Qualquer escolha implica perdas (dos caminhos que deixamos de percorrer) e desistências (de desejos nossos aos quais preferimos outros, também nossos).

Um leitor, Augusto Bezerril, pergunta se desistir de um sonho não é apenas o efeito de um conflito. Ele tem razão: em muitos casos, desistimos de um sonho para nos dedicar a outro, esperando resolver assim um conflito interno.

Outra leitora, Ana Chan, pergunta se "desistir dos desejos significa viver em frustração". Talvez haja algo disso na nossa insatisfação: a variedade de nossos desejos torna a satisfação difícil, se não impossível.
Mas o fato de ter que escolher entre desejos alimenta outra forma de insatisfação: não tanto uma frustração quanto uma espécie de nostalgia do que não foi -um afeto moderno, como é moderna a pluralidade de nossos sonhos.

Alguns dizem que é por isso que a ficção se torna tão importante na modernidade, para que possamos imaginar (e viver um pouco) as vidas das quais desistimos, os caminhos pelos quais não enveredamos.
Agora, a escolha entre desejos diferentes não é a desistência mais custosa: há indivíduos que não desistem de tal ou tal desejo, eles desistem de desejar. Aqui o afeto dominante não é mais a nostalgia, mas uma culpa da qual a gente parece nunca se curar: a culpa de ter traído a nós mesmos, de ter desprezado nosso sonho mais querido. Essa sensação é especialmente forte quando alguém considera que silenciou seu sonho de infância.

Mais uma leitora, Janaina Nascimento, pergunta: "Você nunca desprezou seu próprio desejo?" (e acrescenta: "Acho que você não vai responder").

Pois bem, desisti de vários desejos a cada encruzilhada, e, às vezes, com a impressão de estar traindo meu maior sonho. Por exemplo -pensava eu, voltando da Flip-, quando sou levado a falar de como me tornei romancista, acabo contando que escrever histórias era tudo o que queria desde os nove anos de idade, mas desisti aos 20, para me conformar à expectativa familiar de que eu fosse para a faculdade. Essa história é verídica e parece ser mesmo uma história de renúncia ou de desistência.

Mas será que é isso mesmo? Será que a gente desiste e renuncia? É possível. Mas a renúncia e a desistência são, antes de mais nada, jeitos melodramáticos de contar nossa história de modo a mantermos a ilusão confortável de que temos uma essência e somos definidos por desejos fundamentais -que (obviamente) não deveríamos trair.

De fato, a vida comporta poucas traições radicais de nós mesmos e de nossos desejos, e muitas soluções negociadas, espúrias, pelas quais a gente busca conciliar desejos diferentes com acasos, oportunidades e outros acidentes, reinventando-se a cada dia.

PS: Se você não abriu o link lá no início abra aqui.
PS2: Artigos do jornal Folha de São Paulo.